Por Rafael Córdoba
Publicado en CEDOC PERFIL
13.03.2022

 Aprovechando el primer Día Internacional de las Juezas, que fuera instituido por las Naciones Unidas el año pasado, la lista Bordó de la Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional presentó a su candidata, Agustina Díaz Cordero, para integrar el Consejo de la Magistratura. Entre críticas al organismo y al cruce entre el Poder Judicial y la política, Díaz Cordero y sus dos presentadores –el juez de Casación Diego Barroetaveña y el ex procurador del Tesoro Alberto García Lema– se refirieron a los desafíos que enfrenta actualmente la Justicia.

“Deseamos que (la candidata) vuelva a llevar al Consejo al lugar del que nunca debió haber salido: el de auxiliar, bastión y soporte del Poder Judicial”, dijo Barroetaveña, quien actualmente tiene en su despacho varios expedientes de corrupción en Comodoro Py.

“No es la misma sociedad que en el 94 (año de creación del Consejo). Han incrementado la pobreza, la marginación, el sufrimiento social y la grieta. La reinterpretación del Consejo debe ser en función de las nuevas demandas técnicas y sociales que todos los jueces deben satisfacer”, comentó García Lema. “El Consejo de la Magistratura debe estar para proveer de recursos económicos que generen la administración de Justicia más adecuada entre los jueces y la gente”.

En este sentido, Díaz Cordero no escatimó en críticas. “Los jueces nos sentimos muy solos. Parecería haber un divorcio entre el Consejo y el Poder Judicial. Deberíamos estar abocados a tareas jurisdiccionales, pero debemos estar con el tóner, las computadoras, las resmas de papel. Debemos consolidar un Consejo que sea un puente, que permita trabajar mancomunadamente”, afirmó.

“No hay comunicación entre el Consejo y la sociedad. Por eso dicen desastres sobre nosotros. Haremos el esfuerzo por transmitir las condiciones en las que trabajamos. Que se sepa que hay sentencias que las hacemos los fines de semana porque el día no alcanza. Tenemos que tener los recursos. Para poder intervenir en situaciones complejas, como la droga, la precariedad, el abuso, la violencia hacia las mujeres”.

Otros testimonios en la sala dieron cuenta de la insatisfacción de varios miembros de la lista con el organismo: “Es ajeno a las necesidades del Poder Judicial. Trabaja para su propia subsistencia burocrática. Es una caja de la política en general. Allí llenan al Poder Judicial de asesores por contratación directa. Es un elefante de 1.070 empleados”, dijeron.

La elección de jueces ocurre en el marco de un fallo de la Corte Suprema, que declaró inconstitucional la conformación actual de 13 miembros del Consejo de la Magistratura y hará que éste vuelva a su integración original de veinte miembros.